lunes, 11 de octubre de 2010

Funeral


Noviembre 1999

-¡¿Cómo se atrevió ese maldito a acercarse a mi hija?!
-Calma. No estás pensando claro
-¡LLevamos un año recibiendo la correspondencia de Vicktor! ¡Comprendo que mi hija lo admire, pero que él tenga tanta falta de vergüenza y la exponga a tantos riesgos hacen que lo quiera matar!
-Gabriela, mírame. Estás al extremo de la paranoia
-¡Nunca han amenazado a tu familia Isabelle!
-La carta de hoy seguro es una broma
-¡¿Una broma?! ¡¿Un sello Neo es una broma?!
-¡¿Qué asesinaran a mi marido hoy fue una broma?! ¡A ti te amenazan pero a mí me acaban de dejar sola! No le puedo decir a Jean Luc. No soy capaz de mirar a los ojos a mi hijo. A ti por lo menos te avisan y puedes prevenir las cosas. Lo peor es que mi padre me llamó hoy y no fue para condolencias sino para reiterarme que cometí un error al venir aquí. ¿Qué se supone que haré ahora?
-¿Qué pasó exactamente?
-Los marines entraron a la Universidad y dispararon. Harry defendió a una chica y.. el resto es historia
-¿Dónde esta Jean Luc?
-Lo dejé con Susana
-Discúlpame

Isabelle la abrazó

-No importa

La huelga de la Universidad de Humanidades se había salido de control ese día. Las demandas de incremento salarial a la docencia y a intendencia, así como un rechazo al recorte presupuestal originó que varios se sumaran a un paro que no duraría más que un par de horas, pero la negativa gubernamental de siquiera escuchar causó todo. Al no poder controlar el movimiento, los marines desde Cobbs irrumpieron en la escuela. Aquello parecía una regresión al 85. Sin embargo, esta vez, lejos de inhibir los estudiantes se volcaron a las calles. Isabelle Shepard había cambiado mucho en Tell no Tales; era más agradable, más risueña, menos arrogante. Tenía amigas de verdad cosa que jamás le sucedió en París. Esa noche el velorio sería muy concurrido. Toda la noche y gran parte de la mañana los compañeros de trabajo y alumnos de Harry dejarían sus condolencias.
Gabriela pensó la cantidad de fallecidos que en su vida entera la rodeaban y lo cierto es que eran muchos. 
Al llamar a Casey a Londres y comunicarle lo sucedido sintió un escalofrío. Un aroma que reconocía. Era Todd Dobs.

-Hola
-Me llamaste por una información
-Esta carta
-Es verdad todo lo que dice
-¿Quién es tu fuente?
-Uno de esos millonarios idiotas que vacacionan en Nueva York y que paga por verme patinar en galas de evasión de impuestos.
-¿Nombre?
-Harry Shepard
-¿El padre de Isabelle?
-El mismo. Ella tiene que ir en contra de su progenitor ahora.. Shepard es un aristócrata que toda la vida ha pasado por encima de los demás y el Gobierno lo tiene consentido. Lo de ayer es algo que Shepard sabía. Isabelle tiene que saber que su padre lo admitió.
-¿Y lo mío?
-Cuida a Carlota. 
-¿Qué te dice ese papel?
-"Ya sabemos quién eres. No intentes rebelarte o tu hija se muere... Tu familia está en nuestras manos..Te hacemos la vida imposible Gabriela Lachey.. Carlota es muy lista y muy bonita"
-Tiene lo que ellos quieren
-¿Qué es?
-Eso no lo sé.. Sólo aléjala de la pistas.
-No puedo hacerlo. Ya tiene los patines. Ricardo la llevará a las clases. Insistí pero no puedo coartarle los sueños a mi hija
-Lo tienen planeado: tu hija está hipnotizada por el hielo, la atacarán ahí
-No me lo va a perdonar

Todd se retiró. Gabriela se aprestó a ir al entierro.

Isabelle desconsolada se dió cuenta de que el mundo entero (literalmente) la observaba. Harry Baudelaire, el inolvidable actor francés se despedía del mundo acompañado de la extravagancia refinada que lo caracterizaba. Extrañamente ese día Carlota y sus amigos, John, Paul, Bradley y Tina fueron a la playa con Jean Luc y Susana par aprovechar el soleado día.

En la Plaza Principal se proyectaba "La maison, le café et un homme charmant" el filme que llevó a Harry a la fama.

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