sábado, 1 de enero de 2011

Las luces de un nuevo año y un amor latente



Enero 2001

Con silbidos y cantos recibió Tell no Tales el Año Nuevo. En la Plaza Principal, la multitud festejaba con abrazos. Antón se las arregló para encontrarse a Carlota. Ella por su parte, acompañada de su familia y amigos no reparó en él rápidamente, pero al verlo lo abrazó fuertemente. Andreas preguntó:

-¿Tú fuiste el que rompió la fuente, verdad?
-Jajaja el mismo
-¿Quieres tomar algo? Tienes que decirme cómo hiciste eso
-Genial

Tina y Paul miraban con reserva mientras Gabriela y Ricardo reían nerviosos de pensar en lo que veían.

-¿Y tus padres Antón?
-Por ahí Carlota. No andan muy lejos
-Te diviertes entonces
-Mucho. ¿Quieres bombones?
-Claro. Gracias
-David también está por aquí pero no lo veo
-¿Tu mejor amigo, cierto?
-Y el único que me habla desde kinder
-No hay opciones
-Ninguna pero lo estimo

Pat Low brindaba con Jeunet. Si algo tenía esa noche era un romanticismo que casi se podía tocar. Isabelle con su hijo bailaba polka y má allá Lucas De Vanny con su hija hacía lo propio.
Casey sin embargo decidió ir al Panorámico. Ella buscaba encerrarse en sí misma como cada madrugada del Año Nuevo pero coincidió sorpresivamente con Franz De Patie que también buscaba su soledad. Tenían tiempo sin verse y ella se sentía nerviosa.

-Hola
-¡Casey! Buen año
-Gracias. Crei que estarías en la fiesta
-Si me gustaran tal vez estaría allá.. ¿Y tú? ¿Porqué no vas?
-Por la misma razón. No sé que haría
-Como en los viejos tiempos la bella Casey no se divierte
-Gracias por lo de bella
-Siempre me lo has parecido
-Entonces con más razón reitero el agradecimiento
-No es necesario si hasta tú misma sabes que es la verdad

Casey sentía que sus piernas temblaban ante Franz. Desde que lo conocía, era el único en su vida capaz de provocar sensaciones inesperadas que le movían el mundo.

-Hace mucho que no sabía de ti
-No me la paso en la ciudad mucho tiempo. Londres no me deja ir
-Más bien eres tú quién no quiere irse
-¿Lo crees así?
-Casey eres obstinada
-Tú también lo has sido
-¿Con?
-Ser cura
-Es un trabajo que disfruto mucho
-Renunciaste a todo
-No
-Lo hiciste
-¿A qué renuncié?
-A nosotros

Casey se arrepintió de lo dicho en el acto. Había sido impulsiva y eso delató lo que ella quería decir a Franz desde hacía años. No podía ser en otro momento ni podía evadirlo.

-Lo siento
-No Franz. Disculpa
-Dilo

Mirándolo a los ojos con una dulzura infinita ella creyó sentir pena.

-Tenías y tienes razón cuando dices que eres feliz Franz. Jamás habría sido así de seguir la ruta de los demás
-¿Qué quieres decirme?
-Yo y mis viejas ideas. No es nada
-Casey te conozco
-Es todo
-Terminemos con esto de una vez
-No tengo nada qué decir
-Expresas más en silencio que cuándo hablas... Lo malo de ti es que si no lo externas necesitarás gritarlo con todas tus fuerzas algún día. Nadie puede reprimir lo que siente por tanto tiempo
-Ya enloquecí y no quiero empeorar

Ella lloraba ahora. Franz intentó abrazarla pero ella le pidió que no la tocara  y él se apartó un poco. Casey habló.

-Te he amado toda mi vida

El viento era sutil y helado calando los huesos de ambos. Él prefirió guardar silencio porque la confesión de Casey era algo que él ya sabía al percatarse en la Universidad. Nunca estuvieron juntos.

-Perdóname
-Siempre has sido el único para mí.. Jamás me enamoré de alguien más. No pude. ¿Sabes qué son veinte años perdiendo el aliento cada vez que te apareces?
-No. No lo imagino
-Cuándo dejaste de ir con nosotros a divertirte pensé que habías madurado antes. ¡Cielos! Te creía perfecto, inalcanzable, casi un ángel..... ¿Y sabes que me desesperaba? Saber que sentías algo por mí y no te atrevías a hacer algo
-Yo quería ser esto que soy
-¿Y nosotros qué?
-Lo siento
-¿Sólo sabes decir lo siento?
-No puedo hacer algo más. Lamento mucho que te haya lastimado. Tomé una decisión que quizá significó para ti hacer a un lado tu corazón pero ya no te martirices
-No me casé, no tengo hijos... Como te dije yo no puedo
-No te hagas esto. Casey........

Franz la tomó en brazos para consolarla.

-Yo me disculpo.. No es apropiado Franz. He tratado dejarte ir de todas formas
-Más bien tú debes perdonarme. Me di cuenta de lo que sentías por mí y no lo hablé para arreglarlo
-Cuando supe que tomabas los hábitos se me rompió el corazón
-Lo creo. También para mí fue difícil porque estaba enamorado

Callados se quedaron frente el uno del otro hasta que él decidió que era hora de terminar definitivamente.

-Te amé profundamente Casey, de verdad lo hice.. Pero me ganó la vocación. Dejé atrás lo que pudo ser una maravillosa vida juntos por algo en lo que creo. Tal vez no me despedí de la mejor manera y posiblemente tampoco hice las cosas como debían ser. Contigo era feliz y pensaba en lo especial que eres aún para mí, pero no es la clase de amor que puedo brindar. En cambio, en mi trabajo puedo dar, inclusive a ti todo el amor del mundo. Ya no estés triste y te pido que seas feliz. No llores.
-Entiendo. Sólo tenías que decírmelo. Adiós. No te molestaré más
-No me molestas
-Vete o lo que quieras. Haz lo pertinente. Te amo.

Casey caminó y a su mente llegó lo que Pat le señaló una vez:

-Nadie puede aferrarse a algo que no es para sí toda la vida.

La pirotecnia se adueñaba del cielo tellnotelliano cuándo llegó a la plaza. Gabriela se apartó con ella y le contó todo. Al menos tenían la certeza de que las cosas estaban dónde debían. De pronto una duda asaltó a Casey:

-¿Qué sientes por Ricardo?
-No me imagino sin él
-Bueno eso lo supuse.. Pero ¿Qué sientes?
-¿Cómo? ¿Qué siento? ¿De sentir así nada más o sentir sentir?
-La segunda
-Lo amo
-¿Qué?
-¿Te extraña? Es mi marido
-Cuándo te casaste con él no lo amabas
-Tal vez ahí no pero ahora sí
-¿Cómo es eso?
-Ricardo ... ¿Cómo te explico? Me di cuenta de que lo amaba porque comenzó a quitarme el sueño. Yo pienso en él casi todo el tiempo, no me enoja que me quite la cobija cada noche y tampoco que  llegue tarde a casa... O hable mientras duerme.... Casi todos sus defectos son al dormir.. En fin. Supe que lo amaba porque lo sentí. Es loco pero me gusta.

El espéctaculo de luces se prolongó. Casey lo vió atenta y Franz, ya en el muelle, reflexionaba sobre lo ocurrido y lo que vendría.

1 comentario:

  1. Muy buen texto para empezar el año y retomandolo de hace 10 años.Me encantò.

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