sábado, 5 de marzo de 2011

La pelea


El Colegio Ruso ganó el trofeo de hockey y los alumnos de la Escuela Cívica inundaron la calle Miterrand donde se encontraba el convento del Sagrado Corazón. Eran las once y media de la mañana y las niñas terminaban la jornada escolar cuando David se apareció. Al verlo, Amy le hizo la seña de que se fuera.

Miterrand era muy frecuentada por los estudiantes de primaria porque las librerías también se ubicaban allí, pero a raíz del partido final de la liga infantil, las fricciones entre los bandos se habían descontrolado llevando una rivalidad estrictamente deportiva a un enfrentamiento anunciado y lamentablemente las chicas lo presenciarían.

Algunas comenzaron a esconderse detrás de las escaleras del convento y las más veloces lograron llegar a la esquina para avisarle a los chicos que no pasaran; el Colegio Ruso estaba a dos calles.

-Esto se va a poner peor - decía Amy mientras se iba con Carlota - Más vale que David haya ido a casa.
-¿Porqué?
-Si lo ven lo golpearán. Los de la Cívica siempre buscan líos con los rusos y están enfadados por lo que pasó en el hockey.
-¿Siempre lo hacen afuera de aquí?
-La última vez fueron a Dubrova.
-No conozco ese lugar.
-Anton y David van allí a tomar clases.

Ellas doblaban la esquina cuando Hoult se plantó enfrente impidiéndoles el paso.

-Hola hermanita de Andreas.

Ambas se dieron la media vuelta pero el muchacho dijo:

-Te ves mucho mejor de amarillo .. ¿Los rusos son tus amigos?

Amy contestó:

-¿Si lo fueran a ti qué?
-Nadie que no sea del Colegio Ruso usa la bufanda de su equipo a menos que se trate de las chicas de la escuela de monjas.
-Vámonos Carlota.
-¿No me presentaras a tu amiga, niña Liukin?

Ambas continuaron su camino pero Hoult corrió tras ellas alcanzándolas en la calle Sotnikova; aunque intentaron evadirlo él se arrojó tomando a Carlota de su tobillo y se colocó encima sin dejarla moverse. Amy lo pateó pero Sandhu llegó inesperadamente para impedir que lastimara a su consanguíneo mayor y recibió la ayuda de otros muchachos para contenerla. Entre ellos estaba Guillaume.

Carlota recibió un puñetazo en el abdomen y quedó rendida ante su agresor y sin aire; Amy intentaba gritar pero no podía .... 

En Miterrand, la batalla campal estaba dejando muchos heridos y las niñas los llevaban a la enfermería dónde sus profesoras los curaban. La directora llamó a la policía pero los oficiales no lograron contener el desorden hasta que usaron agua fría. En ese instante, la multitud se dispersó dejando a las chicas auxiliando a los pocos que quedaron.

Anton acababa de llegar a casa cuando Elena le avisó de la riña. Creyendo que David estaba en problemas, se dirigió a ayudarlo pero al llegar a la esquina la escena le hirvió la sangre.
Lleno de furia se le echó encima a Hoult. 

- ¡No la toques imbécil!

Carlota se deslizó hasta quedar libre y aprovechando el desconcierto jaló a Amy. Pronto se pasó la voz de lo que sucedía y el rumor llegó a oídos de Andreas quién estaba practicando con su patineta. Sin pensarlo fue a Sotnikova. David también se enteró. 

Muchos observaban la pelea pero nadie se metía para detenerla. Los niños estaban en silencio. Ningún adulto hacía acto de presencia y Anton estaba perdiendo.

-¡Déjalo Hoult! - Imploraba Carlota inútilmente. 
-¡Basta! - gritó David enfilándose a defender a su amigo pero se adelantó Andreas. Hoult llevaba una navaja.

-¡Corran! ¡Yo me encargo! 

Los cuatro niños se tomaron de la mano pero no podían alejarse. Carlota estaba alterada y no quería abandonar a Andreas. Adrien salió de repente azotando a Hoult contra la pared desarmándolo pero su hermano ya estaba herido. Edwin que presintió que algo malo sucedía apartó a los estudiantes.

-¡Llegué tarde, maldita sea! ¡Todo mundo fuera de aquí! 

Hoult y su banda huyeron. Los chicos se retiraron en todas direcciones. 

-¿Estás bien Carlota? - Ella asintió.- Los llevo al hospital.

En urgencias, Andreas recibió puntadas. Su antebrazo izquierdo presentaba una cortada grande y profunda pero no tenía más daños. Anton salía con un curita en la ceja. 

-Siempre te he dicho que no te enfrentes con nadie.
-Lo sé Carlota.
-No importa Andreas gracias.
-No te molestarán otra vez. 
-Adrien fue muy valiente.
-Se le tenía que quitar la timidez.
-Mamá verá eso y preguntará que hiciste.

En la sala de espera, David consolaba a Amy y Anton saludó a Carlota. Adrien tomaba agua.

-Vamos a casa - señaló Andreas - Edwin nos deja.

Pero antes de irse, una trabajadora social los detuvo y un gendarme llevó a Andreas a la estación.

-Recibimos una queja de la familia Hoult.

Edwin decidió acompañarlos.

-Adelántate Carlota. Yo lo arreglo. 
-Por favor haz que vuelva a casa.
-Te lo prometo. Avisa a tu madre.






2 comentarios:

  1. Wa... me gusto... La verdad no se noto para nada la falta de inspiracion que decias tener, la peleas en si, su descripcion, estuvo muy buena, aunque te debo ser sincera... Me confundi entre tanto nombre!!! jeje, lo siento... jeje, pero en si, la esencia del relato esta perfecto... vamos Ingrid, sigue asi!!!

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  2. Como siempre, excelentes historias.

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