lunes, 27 de junio de 2011

El milagro que surgió en un humilde café


Septiembre 2001

El viejo del muelle comenzó a frecuentar Le jours tristes por las mañanas y Judy amablemente le dió la bienvenida. Los meseros comentaban que las propinas dejadas por él eran buenas y se desvivían por atenderlo. La señora Becaud, ajena a esto, procuraba hacerle un poco de charla.

-¿Cómo ha estado?
-Un poco cansado niña, he venido por tu repostería y a encargarte algo.
-Por supuesto, lo que se ofrezca.
-Que otro me dé las cosas, necesito que te sientes.
-¿Qué es lo que gusta solicitarme?
-Ayúdale a Tamara Didier con su trabajo.
-No tengo el placer de conocerla, creo que le fallo.
-Ve esta tarde a hablar con ella, di que es de mi parte.
-Yo con gusto le paso un recado pero no entiendo bien.
-La encontrarás en Steuer, entrégale esto y espera. Desempolva tus patines. Cuando vuelvas, deberás hornear más pan.
-Es un poco extraño.
-No tanto como el marido que tienes.

Judy miró al anciano con cordial desconcierto y pidió que le sirvieran café.

-Debo ir por mis botines.
-No llevas prisa.
-Pero afilar mis cuchillas toma tiempo, en las tiendas he visto que dan turno. Con permiso.
-Propio mujer.

En su recámara, la señora Becaud trató de no mirarse al espejo para no pensar en lo que el anciano había dicho acerca de esposo pero no pudo evitarlo mientras se preparaba para salir. Se acordó asimismo de su madre advirtiéndole que no se casara tan joven y de su maestro de historia que le insistió mucho para que no dejara la escuela por un escritor que de la nada, manifestaba un interés dudoso:
-"Parecerás más bien, su trofeo" - Se lamentó el docente cuando ella, enamorada como estaba, tomó un taxi para mudarse al departamento de Jean y a las pocas semanas, llegar a Tell no Tales, montar un negocio y trabajar elaborando maravillosos cupcakes que pocos probaban.

-Si viene Jean por favor díganle que tuve un encargo - solicitó a los empleados - Trataré de volver pronto.

Minutos más tarde, mientras esperaba que terminaran de acerar sus hojas, Judy logró reconocer a Carlota quién repasaba sus rutinas mientras Tamara Didier le daba indicaciones y Amy las grababa. Steuer era una calle en cuyas esquinas se ubicaban los almacenes de indumentaria deportiva y éstos con sus aparadores permitían ver lo que pasaba en esa pista al aire libre.

-¡Excelente Carlota! ¡Has mejorado mucho ese double axel*! se escuchó.

-Pobre niña, le han gritado todo el día - Mencionó la persona que hacía el recibo a Judy - Y es la primera vez que la halagan, su instructora es un poco quisquillosa.
-Tal vez la coreografía necesita más práctica. Las transiciones son pausadas y creo que el programa que montaron requiere velocidad.
-¿Usted es coreógrafa o algo así?
-Es sólo una impresión...  No sé, me disgusta el estilo de Michelle Kwan y cuando tratan de basarse en él se olvidan de los requerimientos artísticos.
-Media ciudad se volverá en su contra si la oyen.
-Creo que ese equipo necesita ayuda.
-Espero entonces que le tomen en cuenta. Aquí está, sería todo. Buen día.
-Gracias.

Algo nerviosa, Judy se aproximó a la entrenadora en plan de hacer un comentario; por la ligereza de sus pasos, llamó la atención de Didier, aquello le indicaba que se trataba de una persona entrenada.

-Hola.
-¿Puedo servirle?
-Mi nombre es Judy.
-¿Y bien?
-Tal vez no sea la persona más indicada, y tal vez no poseo experiencia pero creo que debe enfocarse más en corregir las transiciones**.
-Tuvimos una tragedia en las certificaciones gracias al mérito técnico, debemos trabajar mucho más en los giros y es evidente que usted no es experta.
-Han descuidado las secuencias de pasos y esas también se califican.
-Usted era de las de danza, seguro.
-Iba obligada a un horrible club cuando era pequeña y mis habilidades no eran muchas.
-Por sus pies puedo juzgar que tampoco le fue bien y le hizo al mundo un favor dejando el hielo en paz.
-Aprendí un par de cosas.
-Hacer cómo que bailaba.
-¡Cuánta arrogancia! ¡Gané una medalla de bronce en novice en el 93!
-La de su club de patinaje, es fácil apostarlo.
-Esa nunca lo obtuve pero sí la de Coupe de Nice.
-¿Quién era su pareja?
-Gwendal Mériguet.
-¡¿Era usted?! ¡El se quejó de tener que ayudar a una mocosa de trece años! ¡Jajaja aquello fue patético! ¡Tener que ver a un senior con una novata que se resbaló en la danza obligatoria, en la corta y la libre! ¡Jajaja!
-No se burle.
-Casi los descalifican porque Gwendal rebasaba la edad límite pero intercedió Pasquale Zazoui alegando lo del niño que dejó plantada a su partner.
-Pasé mucha vergüenza.
-Jejeje Soy Tamara Didier.

Judy temía darle la mano pero por educación lo hizo. Después de unos instantes embarazosos recordó su manda. Respirando profundamente le pasó el impreso. Era un cartel, Tamara lo desenrolló.

-Un anciano te lo envía.
-¿Usa gorra?
-Como boina.
-El venerable del muelle. Todos lo conocen.
-Yo no hasta hace poco.
-Oficialmente ya eres habitante de Tell no Tales, ese hombre mínimo ha saludado a todos alguna vez.

Revisando lo escrito, Didier se quedó asombrada. Era una convocatoria, pero no cualquiera: Otorgaba un lugar en los Nacionales de Patinaje Artístico de Tell no Tales y los requisitos para participar consistían en haber formado parte del certamen de certificación de nivel ese año además de la presentación de dos rutinas nuevas en tres semanas. El tradicional "Masters Classic", dónde muchos atletas se jugaban la última posibilidad de ir a una competencia formal se hizo extensivo a los novice, según se explicaba, por la ausencia de contendientes. No se entregaban preseas pero si una certificación automática que facilitaba la inscripción en otros concursos como el serial de clubes dónde el competidor con más medallas de oro en las pruebas asignadas se erigía como ganador.

-Judy ¿Puedo verla en la noche? Tengo un alumno nuevo a las siete que no da problemas.
-A esa hora estoy ocupada.
-Mire, apuntaré a Carlota enseguida. Por favor venga, estaré en la pista senior número dos en Humanidades.
-Me da pena pero la cafetería a esa hora tiene algunos comensales y alguien debe prepararles la cena.
-Entonces yo voy ¿Dónde queda?
-Mejor nos reunimos en la pista para poder platicar, pero a las ocho.
-Bueno, es razonable.
-Entonces me retiro para dejar la cocina a tiempo.
-Hasta luego.
-Hasta más tarde.
-No entre con zapatos ni a las gradas, soy muy estricta con el uso del calzado, lleve los botines, es para mantener en buen estado el inmueble.
-Entendido.

Una sonriente Tamara transformó su tono de voz de impaciente a uno más jovial

-¡Carlota! ¡Ve a casa! ¡Mañana te quiero temprano, a las siete!
-¡Bien! ¡A esa hora!

La instructora tardó más en llegar a la pista principal donde las estrellas del equipo tellnotelliano realizaban prácticas que en apuntar a su pupila en el Masters. En la mesa de solicitudes, Eva Fehr y Ryan Oppegard le preguntaban si contaba con la certeza de que su discípula podría soportar la presión ya que pensaban que la ansiedad era el factor del fracaso en agosto.

-Ella podrá con esto. Cualquiera que realice un axel sin titubear es capaz de hacer lo que quiera.
-Te adelantamos que uno de los jueces es Ingo Carroll y el estilo de tu chica no le gusta.
-Está dispuesto a poner el último clavo en mi ataúd, díganle que nos vemos en las Nacionales.
-Eso si se presenta, estará ocupado con sus junior y senior ¿Sabías que Michelle Kwan ya entrena con él de nuevo? Hace rato la vimos reconociendo las instalaciones.
-¿Kwan?
-En Nagano él la llevó a ganar medalla y quiere repetir en Salt Lake.
-Nagano, Nagano, me perseguirá siempre.
-El torneo comienza el día veinticuatro, pero la prueba femenil es el veintisiete, vamos estableciendo el orden de salida conforme van llegando así que en el programa corto ella será la número veinte. Su actuación será a las veintiún horas. Para la rutina larga haremos sorteo de grupos después de la clasificación preliminar.
-Entendido.
-Suerte.

Por la noche, era el turno de Verner Tomos para demostrar un avance. Él ya tenía cierto camino competitivo y con tal de continuar espiando a la niña Liukin se las arregló para que Didier lo admitiera. Judy Becaud llegó a tiempo y se notaba agotada. Con su look juvenil y desenfadado impresionó a Tomos quién notó en ella un parecido muy marcado con Carlota.

-¿Quién te dijo que te detuvieras Verner? -cuestionó Tamara - ¡Continúa, en diciembre necesitarás quedar entre los primeros cinco!
-¿Sesión difícil?
-La chica es un reto mayor. Soy la nueva coach de este patinador desde hace unos días, me dijo que la presentación de Carlota le gustó por la dificultad y el está buscando mejorar sus elementos de salto porque no es muy fino, según el historial de sus evaluaciones, lo penalizan mucho. Las advertencias inundan su carrera, eso le impide ir ganar medallas.
-El eterno detalle.
-Así es.
-Traje panquecillos, son un regalo.
-No como azucarado.
-¡Ouch!
-Démelos, agradezco mucho.
-¿Cuentan con algún patrocinador?
-Sólo Tomos, es una perfumería.
-Pensaba que tal vez podría intentar auspiciar el proyecto y viendo las circunstancias, eso incluiría a este muchacho.
-Es una disciplina muy costosa.
-No gano mucho en la cafetería y pensé organizar una kermés con las monjas. Hace tiempo di un curso de decoración de repostería con ellas y obtuvimos cierto beneficio.
-Eso no es mi prioridad ahora, mencionó que asimiló algo hace tiempo.
-Zazoui me enseñó un poco de montaje coreográfico.
-¿Modestia?
-No, es la verdad.
-El sonido me indica que usted sólo consiguió ser ejecutante de twizzles***, lo de los problemas en las transiciones de Carlota son algo de lo me percaté y de todas formas requiero de una persona con nociones de danza, todos los instructores cuentan con un bailarín que les ayuda a armar sus programas y estoy segura de que usted es la indicada.
-Lo que menos tengo es tiempo.
-No es de todos los días. Supongamos que de jueves a sábado.
-Pero también entraré a la Universidad y con tareas, exposiciones y similares se me irá el día.
-Viernes y sábado.
-Realmente me ofrece el trabajo ¿Va a confiar en alguien que nunca dió una?
-Hice el ridículo en unos juegos olímpicos y usted patina peor así que por default la preparación de deportistas es lo nuestro.
-¿Y tendré un sueldo?
-¿Bromea? A la semana usted se queda sin un centavo, mejor conserve su local. Mañana haré que los chavales se dediquen a ofrecer bizcochos.

Judy se retiró y caminó feliz cuando al atravesar las puertas de Le jours tristes se topó con su establecimiento lleno. Sus panecillos decorados estaban agotados y los meseros al distinguirla le pidieron ayuda con los inesperados clientes. El viejo del muelle se presentó y ella le contó como pudo todo lo ocurrido.

-Por hacerme ese favor te has ganado comensales. Acostúmbrate a la prosperidad.
-Ojalá así sea.

La señora Becaud no descansó esa noche; en la madrugada preparó canastas de cupcakes y para su mayor sorpresa, Carlota y Tomos ni siquiera protestaron cuando su entrenadora les hizo venderlos.

Gwendal que pasaba cerca del café, se aproximó a ver lo que pasaba. Tamara entonces le preguntó por saludo:
-¿Todavía te acuerdas de la niña a la que plantaron en Coupe de Nice?
-¿La que se cayó?
-Adivina a quién me encontré...
-¡No es cierto!
-Es en serio ¡Judy!

Al verla, el tío de Carlota se impactó. La chica de la que se burló durante años en tertulias y borracheras en Lyon y que fue humillada por Jean Becaud ahora lo miraba con sus grandes ojos verdes. Obviamente ella sabía quién era él.

-Buen día.
-Igualmente señorita, soy Gwendal Mériguet ocho años después.
-Judy Becaud y ya no uso cuchillas para dar pena.

Gwendal rió y se dispuso a ayudar a su sobrina con los panqueques comprándole varios; aunque se resistía, no dejaba de admirar a Judy quién se dió cuenta de que su piel se erizaba si él le dirigía la palabra.




*Axel
El patinador empieza hacia adelante, salta (como si se tratara de un paso de vals), hace por lo menos una vuelta y media (axel simple), dos vueltas y medias (axel doble), o tres vueltas y medias (axel triple)
en el aire y aterriza sobre el hielo.
Patinaje artístico
**Trancisiones
Son los cambios de ritmo en la coreografía de un patinador de acuerdo a la música que utiliza.
***Twizzles
Es una rotación con un solo pie. Es un elemento obligatorio en la danza.






4 comentarios:

  1. ¡Oh! Miren, Macarons :)
    Excelente explicación de los axels, hasta el momento nunca he visto de milagro un cuádruple axel... la gravedad limita bastante.

    Hermoso capitulo como siempre, Ingrid Diamante.

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  2. Ingrid,

    Por tí, conozco un poco sobre patinaje, hermoso capítulo, solamente tú eres capaz de crearnos estos bellos relatos.

    Saludos

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  3. ME agrada , y sigue teniendo en mi ese imán por leer más @pokemoneraX

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  4. Muy lindo este post (bueno como siempre) y como dicen, uno aprende patinaje x ti mi Ingrid, no creo nunca practicarlo pero seria fascinante :) y como dice el viejo del muelle siempre hacer lo bueno trae prosperidad. Gracias ;)

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