miércoles, 13 de febrero de 2013

La revolución en el cielo (Oda a los regalos, último episodio)


Franz De Patie paseaba por Tell no Tales cuando se encontró al viejo del muelle sentado en una banca del parque.

-¡Franz! Era hora de hablar contigo.
-Buen día.
-Supe que estabas buscando algo qué hacer.
-La investigación del barco se ha detenido y el semestre aún no inicia así que estoy desocupado.
-Supe que tuviste un debate muy fuerte esta mañana en un foro astronómico con un tal profesor Rotzank.
-Es lo que sucede cuando se plantea que la religión y la ciencia no pueden estar peleadas.
-Esos ateos piensan que creer en mí es una muestra de ignorancia.
-Rotzank me cae bien, es un hombre muy centrado. Creo que es el tipo más inteligente que conoceré en mi vida.
-Aunque tuviste razón en recordarle que aún no puede explicar el origen de la materia.
-Él tiene una teoría muy buena ¿Es verdad que este universo se formó a partir de otro que se contrajo y explotó?
-No voy a contestarlo.
-¿Por qué lo reserva?
-A los hombres se les olvida que pueden explicar los fenómenos, pero nunca llegarán a crear una realidad como esta aunque descifren los secretos, como la evolución.
-Somos imagen y semejanza.
-Imagen y semejanza no significa "iguales", no seas tonto.

Enfrente, pasaron algunos jóvenes que disfrutaban la licencia escolar y aprovechaban el tiempo libre haciendo carreras en patines o yendo al cine. Muchos portaban playeras parodiando a Cristo y sus milagros, como el del agua que se convirtió en vino. Aquella moda parecía aumentar en popularidad y las tiendas recibían nuevas prendas cada semana.

-Antes existía el temor a Dios, ahora se burlan de mi hijo con naturalidad.
-No estaría tan seguro.
-Sé que para ti estas cosas ayudan para propagar la buena nueva.
-Jesucristo tiene una imagen jovial, además de un humor todavía más raro.
-Algunas cosas se pegan de convivir con la creación, De Patie.
-¿Por eso usted ha vuelto?
-Siempre dije que soy un Dios celoso y exigente.
-Eso ha cambiado.
-Porque han comenzado a verme como un "amigo". Es más extraño el hombre que su creador.
-Edwin me dijo algo parecido.
-Ese torpe ángel de hijo que no se corrige ni con una reprimenda mía.
-¿Ahora qué hizo?
-Temo perder a ese cabeza hueca porque Bérenice lo ha cegado y ha cometido un par de pecados graves que me tienen disgustado.
-Algo me contó cuando conversamos hace dos días.
-No me gusta que mis ángeles se relacionen con mujeres porque inevitablemente se acaban enamorando de ellas y después no se resignan al rompimiento. Bérenice es la primera en saber que no lo ama.
-No tengo nada que opinar.
-Porque tú no tomaste a una chica llamada Casey cuando eras joven.
-Pude ser como el resto pero respondí a tu llamado.
-Te llamaste solo.
-No digo más.
-De todas formas no quiero conversar contigo sobre bobadas.

El anciano tomó el termo a su costado y sirvió café en un vaso desechable, mismo que extendió a Franz y este último no lo rechazó aunque no tenía ganas de probarlo.

-Qué amable.
-¿Te han llegado las noticias?
-Las del periódico y algunos rumores de la pandilla Rostova pero no hay novedades.
-Qué lástima que te enteres por mí y no por quiénes deberían informarte.
-¿Qué ha pasado?
-El titular de mañana vendrá del despacho de Roma en pocas horas. Ve haciendo tus maletas.
-¿Y eso?
-El Papa ha renunciado.

Franz De Patie miró atónito al viejo y después exhaló con cara de pocos amigos. En ese instante, él mismo comenzó a formularse varias preguntas, pero optó por no despejar las dudas.

-Conversé largamente con mi hijo sobre este asunto y no estoy de acuerdo; pero el muchacho tiene razón y es su iglesia. Admito que soy conservador y preferiría la experiencia en el sucesor pero él considera que es hora de un reformador... Tu entenderás mejor, no tienes cincuenta años siquiera.
-Cristo no designa a los papas.
-A este sí. El mundo ha cambiado mucho y la modernidad se ha convertido en exigencia.
-¿Qué ha pedido?
-Un hombre de mente abierta. Me ha dejado entrever que no aceptará a un cardenal. Afirma que la gente está harta de esos vejestorios prejuiciosos y se ha inclinado por elegir a un inexperto educador sin posesiones o reconocimiento.
-Es una buena idea.
-No lo será para ti.

De Patie continuaba incrédulo, pensando en que si existía una intervención divina, era porque algo grave había sucedido.

-¿Por qué ha dimitido León XIII? - preguntó bruscamente.
-Por no afrontar el reto de limpiar la iglesia. Un hombre como él no sirve de nada.
-¿Tu hijo se ha molestado tanto?
-Más me disgusta el sustituto. Hombre de poca fe y ambiciones nulas.
-¿Un escéptico?
-Tiende a ello.
-Suena mal.
-Pero le doy crédito en pensar que la iglesia debe volver a patrocinar las ciencias y el arte. Cuando la curia romana dejó de interesarse en el progreso, los enemigos de mi hijo comenzaron a propagar la idea de que el Vaticano sólo vivía de la ignorancia. El mundo se tragó la mentira y los curas no han hecho nada para revertirlo; al contrario, han encubierto delitos muy graves .... Yo mismo me he hartado de eso.
-¿Y el futuro Papa combatirá la corrupción?
-No hay agallas en ti, Franz. Deberé confiar.
- Ahora ser católico es un acto rebelde, es oponerse a las reglas.

El anciano dirigió sus ojos al cielo.

-¿En serio crees que este despistado dirigirá tu ministerio? - exclamó. A su lado, Franz miraba las nubes sin motivo.

-El cónclave iniciará hoy mismo pero no te preocupes, niño. Te abriré el camino.
-Gracias por facilitarme el viaje, no tengo dinero ahora.
-Eres un poco ... Mejor omito el comentario.
-¿Hay algo que no he comprendido?
-Nada has captado.
-Discúlpeme.
-Las indirectas no se hicieron para ti.
-A veces no las detecto y otras simplemente no sé ni de lo que me hablan; las claves funcionan mejor.
-¿Te reunirías con rabinos, ayatolas, eruditos y gente común?
-Mmh .. Sí, es muy ilustrativo.
-Si tuvieras el poder de mandar ¿Qué te atreverías a hacer?
-Nunca he pretendido ser importante y quizá por eso sólo soy un cura que no oficia misa. Sé muchas cosas pero no intervengo y cuando pretendo hacerlo me doy cuenta de que no vale la pena.
-Por una vez piensa como líder.
-Si me permite las suposiciones, yo ordenaría una auditoría urgente y contrataría personas ajenas al Vaticano para realizarla; expulsaría a los encubridores de pedófilos y encarcelaría a estos últimos sin dudarlo un poco. Hay cosas que sólo deben arreglarse con las autoridades civiles... Mi sueño es que los feligreses vieran sus diezmos invertidos en proyectos tangibles: bibliotecas, laboratorios, caminos, distribución de agua, buenos cultivos, misioneros con mejores recursos para ayudarlos ... ¿Es mucho pedir una iglesia más humana?
-Son utopías, Franz.
-El Papa debería ser un hombre moderno; yo me rodearía de científicos y de filósofos para estar al tanto de las nuevas tendencias, yo usaría un teléfono celular de ser necesario, no me opongo  la tecnología si esta acerca a la gente.
-¿Cómo conciliarías la posición respecto al aborto?
-No estoy de acuerdo en la práctica; pero prefiero que sea legal a que las mujeres mueran en clínicas clandestinas.. Si se pudiera brindar a todos una mejor orientación respecto a ese tema, sé que el número de procedimientos bajaría y la natalidad estaría mejor planificada; no sé. Llevarlo a la práctica sería complicado. Todo lo que sueño necesita la voluntad que no tengo.
-No apruebo esa postura pero ¿Si te vieras obligado a tomar esas decisiones?
-Me preocuparía ser cobarde.
-Te conozco, niño. El miedo ha sido el gran problema de tu vida.
-Si tuviera la fuerza...
-No la has utilizado.
-¿Me ayudaría?
-No.
-Lo imaginaba.
-Trabaja de una vez, tienes un viaje y como te prometo ahora, te abriré el camino. Si así lo ha decidido mi hijo, le ayudaré a cumplir con eso. Salúdame al cardenal Rosetti en cuánto llegues, él te cederá su lugar.
-¿En qué?
-Ya sabrás. Vete.
-Gracias por conversar conmigo.
-Cumple con tomar tu sitio, yo te apoyaré.

El anciano observó a Franz y su sonrisa contagiosa antes de que éste se alejara. Los rayos del sol iluminaban de forma más intensa el parque.

-Hijo mío ¿Estás seguro de que esto es lo que deseas? ¿Realmente Franz es tu elegido?

El cielo se despejaba más y el parque se iba llenando de niños.

-Al menos evita que ese hombre se haga nombrar Benedicto, por favor.

El anciano sonrió antes de tomar un poco más de café. Era la primera vez en siglos que su hijo tomaba una decisión de esa naturaleza.


*El texto representa mi opinión.

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