sábado, 27 de abril de 2013

Las historias de amor nunca terminan. Cuarta parte (Las novedades)


No podia dejar de pensar en dos cosas: La cantante Jeanette y Downton Abbey ... 
No, no sé por qué.


París.

La revista "Hola" había publicado de manera exprés un especial sobre el nuevo Papa y un ejemplar de la edición internacional llegó a casa de la princesa Virginie de Mónaco esa misma tarde junto con la correspondencia habitual. El mayordomo había colocado sobre la mesa de la cocina las cuentas a pagar y llamó a Gabriela, quién disfrutaba de una prematura tarde libre debido a que la princesa y Raluca habían salido a dar un paseo.

-Siéntese y lea las noticias, le haré algo de té.
-Gracias Bertrand.
-Virginie llegará en dos o tres horas, es seguro que lleve a la niña a cenar y no se nos requiera. La casa ha quedado en silencio y eso es bueno para mis oídos.
-He apagado las luces de algunos corredores, es una lástima que todo quede tan oscuro.
-¿Cómo se atrevió a hacer eso?
-¿No debía? Nadie las usa.
-Hay horarios y labores que no le corresponden.
-Es que creí que podía ayudar a ahorrar

El anciano comenzó a rebanar a pan de caja para untar queso cottage y aspiró antes de suavizar el semblante.

-La familia aún gasta mucho dinero a diario, es difícil quitar ese hábito.
-Es la decadencia, Bertrand.
-Como Virginie no está, puedo aceptar todo lo que usted opine y hasta aplaudirle ciertas observaciones.
-No es bueno que la institutriz comente sobre lo que no le importa.
-Quítese la máscara, ya vi su cara cuando Virginie mandó comprar unos zapatos de Ferragamo.
-De un catálogo sobrevaluado.
-En realidad son auspiciados por un tal Jules Fairbanks, un magnate de medios metido a restaurantero.
-Qué gran amigo.
-A cambio busca buena publicidad y su agente le aconsejó retomar su relación con la princesa.
-Yo lo habría mandado al diablo.
-Yo también.
-De todas formas no creo que hayan más regalos. Hice bien en hacer una excursión esta mañana y encontré un mercado de ropa de marca con defectos y que venden muy barata.
-¿Un depósito?
-No, no es un depósito, es un lugar con locales muy bonitos y lejos del centro así que no habrá paparazzi.
-Menos mal.
-Le compré a la princesa un par de carteras de Michael Kors. El precio de las etiquetas es una locura.
-Imagino que cien cada una.
-75€ por las dos.
-¡Madre mía!
-Siempre he sido una experta cazadora de chuletas, de haber llevado más dinero me habría comprado algo y de paso a usted una buena corbata.
-Deberá llevarme antes del domingo.
-Es un trato.
-Lo mejor es que de vista de águila tiene más de la cuenta.
-¿Lo dice sin bromear?
-Ya ve con horror las deudas y no he abierto los sobres.
-Si me cobraran más de 1500€ por el teléfono estaría reservando un lugar en un puente.
-La familia real lo merece sin más.
-¿Tan mal están?
-Son las consecuencias de vivir de la especulación inmobiliaria y de la confianza ciega.
-Mónaco no es conocido por sus constructoras.
-Se equivoca, en el principado hay edificios de cincuenta suites y cada uno se vendía caro. Los empresarios que los pagaban han comenzado a abandonarlos para hacerse villas y vacacionar en Capri. Nadie se ha interesado en comprarlos y hay que abaratarlos.
-¿Qué tan metida estaba la familia en el negocio?
-Ellos eran la empresa, Virginie trabajaba como ejecutiva, pero los malos manejos no conducen a buenos puertos. El príncipe Robert se dio un tiro cuando el auditor le comunicó que estaba en la calle.
-¿En serio?
-Un tiro en la boca.
-En las revistas dijeron que había sido un infarto.
-De la razón será... Pero la realeza es la realeza y el bombo y platillo no son opcionales.
-Una cuenta de 5034€ por servicio de tintorería, sí.

Bertrand se colocó unos lentes y procedió a abrir el correo después de colocar todo en un platón, mismo que dejó al centro de la mesa.

-Lo único que realmente me irrita es que la niña Raluca paga las consecuencias de una forma que sobrepasa los límites de lo desagradable.

Gabriela no preguntó al mayordomo a qué se refería. Aquella cuestión no le parecía parte de su trabajo y se precipitó a abrir "Hola" en medio de la inesperada sorpresa de ver a Franz De Patie en portada.

-¿Le agrada el nuevo Papa?
-¿Disculpe? ... Lo siento Bertrand, es que estas revistas son...
-Distrayentes, lo sé. Hola es una de las pocas cosas de la prensa que no nos molestan en esta casa.
-Iba a decir que quitan el tiempo.
-En este círculo social es una lectura obligada. Mejor vaya hojeando.
-De simple profesor a Papa.. Ay De Patie, qué ascenso.
-¿Usted lo conoce?
-Alguna vez trabajé en Tell no Tales. Era normal verlo en la calle.
-Me imagino que le dará gusto visitarlo en un mes.
-¿Qué dice?
-La confirmación de la princesita está agendada y habrá una audiencia privada.
-No creo que me requieran.
-Raluca siempre necesita de alguien que cargue sus cosas.
-No fui enviada a llevarle la bolsa.
-Eso lo hacía el chalán pero ya le dieron las gracias.
-Entonces que la niña se joda.

Gabriela mordió su pan y continuó su lectura. En "Hola" afirmaban que Franz se había rehusado a cambiar el color de su sotana y optaba por conservar su nombre en lugar de adoptar cualquier otro. En su primer discurso, había declarado ante la multitud que era un simple hombre, pecaba de tímido y que le encantaba caminar a menudo, ya en la presentación ante la prensa reveló que era un aficionado rossonero de cepa.

-Al menos las relaciones diplomáticas del principado no han sufrido cambios, ya habrá manera de negociar inversiones.
-Si la mafia rusa lo permite. Ellos controlan los casinos.
-Imagino que las finanzas públicas son una fiesta, Bertrand.
-De la carencia.
-¿Y el turismo?
-Las agencias de viajes nos colocan dentro de lo costoso.
-De todas formas no me apetece ir... ¿Cree que Raluca aprenderá a lavar su ropa?
-Es más fácil que acepte el compromiso matrimonial que realizó hace poco.
-¿Com ..?
-¿Nadie le informó?
-Tiene once años.
-A los quince será la señora Izbasa.
-¿Con quién se va a casar? ¿Con un bebé?
-Con Marian Izbasa.
-Él se porta peor que un hooligan.
-Y no toma nada en serio.
-¿Virginie no consiente esto, verdad?
-Lamento decir lo contrario.
-¡Raluca es una criaturita!
-Pero tuvo la mala suerte de heredar un título nobiliario, cosa que una tal Carlota no.
-¿De quién me habla?
-De una Carlota, no sabría cuál. Dicen que es muy famosa porque patina muy bien o algo parecido; Marian se inclinaba por ella pero su padre le impuso a Raluca ¿Vaya infortunio, no cree?
-Eh.. Uno grande.
-Más me desagrada terminar emparentado con una zorra como Zooey Izbasa, qué desvergüenza.
-¿La novia de Sergei Trankov?
-Esa misma.
-¿No cree que es un poco machista? Esa muchacha estaba enamorada.
-Usted no ha aprendido que las mujeres en estos niveles jamás sienten algo sincero por nadie. A Raluca le espera lo mismo, lo de Marian será un paseo.
-Entonces tengo mucho trabajo por delante.
-No intente darle un corazón a esa chiquilla, no lo va a necesitar.
-Bertrand, usted sabe mejor que nadie que hay una boda que evitar.

El hombre sacó una cigarrera y lo extendió a la mujer. Gabriela no dudó en tomar una especie de puro delgado y pequeño.

-Es muy elegante cuando fuma.
-No encendía un cigarrillo desde la universidad y jamás había tocado uno de estos.
-Mientras mantenga ese hábito lejos de Raluca ...
-No se preocupe, ella no lo tendrá.
-La familia acostumbra consumir tabaco con frecuencia, en Mónaco no les importaba que a la princesa Alena le hiciera daño.
-Alguien más que no conozco, cuénteme.
-No debería ... ¡Qué diantres! Ya estamos intrigando: Alena es la hermana menor de Virginie.
-Creí que la única hermana era Roxanne.
-Lo que pasaba era que Alena no podía estar en público ni salir mucho.
-¿Por?
-Era muy enfermiza, con asma y una tos incontrolable desde niña. Se la pasaba encerrada en el palacio y estudiaba desde su cama porque también padecía alergias al polvo, polen, limpiadores, la tiza, talcos, jabones, telas, era un caos. En las pocas veces que iba al jardín siempre se enfermaba de gripe o resfriados, una vez sus hermanas la llevaron en secreto a la playa y terminaron en el hospital porque Alena contrajo neumonía y casi se muere. Era común verla mirando a la calle desde su ventana, soportando un calor terrible porque estaba prohibido que la abriera ... Sus padres optaron por mantenerla escondida y usted ha de suponer que ella era un poco rebelde pero no, era una chica muy dócil, hablaba bajito, casi no se le podía escuchar.... Y ese fue el error porque la casa estaba llena de humo y así no podía mejorar su salud, ella usaba mascarilla y un tanque de oxígeno para no sofocarse.
-Qué desgastante.
-Eso se tolera después de unos años, pero la naturaleza no perdona.
-Conoció a un chico, eso no falla.
-Alena se fugó con él a los dieciséis.
-¿Así nada más?
-Nadie sabía que tenía un novio. Hasta la fecha me pregunto cómo pasó si ella no iba a ningún lado y Roxanne y Virginie no le presentaban a nadie.
-Los adolescentes se pasan de creativos.
-El caso es que nadie hizo mucho por buscarla porque pocos sabían de ella, la prensa no tenía fotos y así es fácil olvidar a alguien. Se apareció hasta hace unos días, cuando fue a Montecarlo al funeral de su hermano y a anunciar algo muy triste.
-¿Qué fue?
-Alena tiene cáncer terminal y no quiso quedarse en palacio, dijo que vivía en otro lugar.
-¿Por qué no la detuvieron?
-Por otra cuestión.
-¿Algo que pueda saberse?
-Alena reveló que tiene un hijo.
-Qué alegría.
-No lo es.
¿No les conviene?
-El principado le será dado a Raluca pero la posibilidad de que el hijo de Alena reclame el trono es casi segura, él fue el primer nieto, por testamento le corresponde la sucesión.
-¿Han averiguado algo del muchacho?
-Usted sabe que Virginie es madre soltera.
-En persona me lo recalcó como cuatro veces.
-Virginie también era joven y estúpida y un día hace los once años de Raluca nos presentó a un recién nombrado general de la Marina. Como suele ocurrir, el simple puesto nos deslumbró y el apellido daba confianza. No hubo matrimonio pero si un anillo de compromiso y una formalidad ante algunos amigos, Virginie le anunció el embarazo a la prensa y todo iba muy bien. Había planes de instalar un corredor turístico, volver al principado un balneario para la Marina, qué se yo, ya he olvidado todos esos proyectos... Pero cuando la niña cumplió cuatro, él las abandonó porque estaba casado y tenía un hijo en Suiza. Dijo que Virginie no era más que su amante de lujo y una cantidad de insultos más. Raluca creció sin padre, entre mujeres que vivían holgadamente y un tío desordenado. De la noche a la mañana Virginie comenzó a tener nuevos novios y se exilió en Niza un par de años con un actor de segunda que cada que nos visitaba ya se sentía el patrón.
-¿Y eso que tiene que ver con Alena?
-Mientras Raluca iba de un lado a otro como pelota de ping pong, el hijo de Alena se quedaba solo en un internado en Cobbs con el abuelo porque el padre se la pasaba en fiestas del jet set, en yates y convirtiéndose en un alcohólico respetable e irresponsable. Para colmo, su madre fue abandonada económicamente por su esposo cuando comenzó lo del cáncer y como no podía costear el tratamiento en Suiza se puso a trabajar en una pista de hielo de Tell no Tales sin poder estar con su pequeño porque el suegro no se lo permitió. La salud le empeoró bastante con el clima y cuando supo que la muerte era un hecho arregló sus papeles y nos habló de todo. Para no hacerle el relato más enredado, nos enteramos de que Alena se había escapado con Andrew Bessette y ...
-¡Joubert!
-Ese es el nombre del muchacho ¿Lo conoce?
-Ah... Lo.. Lo cuidé un tiempo. No le diga a Virginie, por favor.
-Prohibido contarle a Raluca que tiene un hermano.
-¿Andrew Bessette se metió con ..?
-Alena y Virginie. Cualquiera que consiga el principado, será un Bessette. Ni en las peores telenovelas pasan estas cosas. Alena se enteró de la infidelidad de su marido gracias a la revista Hola.
-¿Por qué no lo delató?
-El suegro era muy poderoso y amenazó con hacerle daño al niño. Poco antes ella había tratado de escapar con Joubert pero se lo arrebataron en el aeropuerto de Niza, por eso cerró la boca.
-No creo que Joubert reclame nada.
-Aunque estemos quebrados sabemos que el poder es tentador. El trato con la familia Izbasa depende de que Raluca esté segura como heredera.
-¿Cuál es el trato?
-Sin poder no hay dinero y viceversa.
-Raluca vale más que eso.
-De ser más hábil, Virginie habría convencido al Gobierno Mundial aprovechando que su hija es una Bessette. Le habrían devuelto el control de los casinos y le habrían hecho promoción al principado pero se negaron y los rusos no moverán un dedo mientras sigan con sus actividades.
-¿Por qué el gobierno no quiso ayudarla?
-Están más ocupados combatiendo a Sergei Trankov que ayudando a sus estados asociados, además los rusos tienen el monopolio del lavado pero el Gobierno Mundial debe blanquear su dinero de vez en cuando... Al menos ya sabe por qué la revista Hola es indispensable para nosotros.
-Hablando de Andrew Bessette: sus fotos aparecen en el adelanto de la próxima edición.
-Páseme eso. El nombre de ese tipo está vetado en la casa, mejor voy eliminando estas páginas.
-¿Virginie no lo notaría?
-Jamás lee el índice... ¡Ah mire! Esta es la Carlota que le digo, cuando los Izbasa se ponen difíciles nos chantajean con eso de que cambiarán a Raluca por esa chiquilla clasemediera.

Gabriela echó un vistazo, el pie de foto llamaba la atención.

 "Las mejores amigas, siempre sonrientes: Carlota Liukin con Sandra Izbasa en el Campeonato Mundial de Gimnasia en Hammersmith. Al cierre de esta edición, Izbasa celebra su estrellato con tres medallas de oro"

-Carlota es muy bonita.
-Más bien afortunada. Supimos que es la novia de Joubert Bessette ¿Qué pequeño es el mundo, no cree?
-Como le dije Bertrand: él no entrará en sus vidas y si lo hace, que deveras lo dudo, Carlota no estará incluida.
-Pero Andrew Bessette sí. ¿Sabe qué le dijo a Alena cuando la abandonó?
-Imagino que algo feo.
-Que se muriera de una vez para heredar todo a los Bessette. Ella nos contó que le prometió de rodillas cederle todos sus derechos, su porción del palacio y todo lo que le pidiera con tal de que le dejara ver a Joubert. El canalla le dio la espalda y le contestó que las promesas de una moribunda eran iguales a nada y que él de todas formas ya había hecho sus negocios llevándosela cuando era joven y viéndole la cara a la hermana.
-Es un cerdo.
-Me sigue pareciendo incomprensible que Alena le siguiera llorando y amando después de todo eso.
-Ella no conoció otra cosa.
-No es justificación a tanta ingenuidad y estupidez .. Y de Virginie no hablemos porque me da la úlcera.
-¿También le prende veladoras a Andrew Bessette?
-No, pero pensar que el patán se aprovechó de dos hermanas que terminaron peleadas por él es más que suficiente para llevarme al hospital en un descuido.
-Bertrand, usted no es su familia.
-Pero yo las cuidé y aconsejé de chicas.
-Lo siento.
-Ahora le comento todo a la institutriz, será porque no tengo nadie con quién hablar.
-Mi boca se sella.
-Me da miedo que se haya ganado tanta confianza en una sola noche pero es usted quién se encarga de Raluca, yo no.
-Me tocó el trabajo más complicado.
-Será un triunfo si la princesita no resulta ser tan idiota.
-Conmigo está prohibido.
-Por lo menos vuélvala astuta, así su relación con Marian será útil.
-Prefiero darle lo que usted llama "corazón".
-Le advierto que a la niña no le servirá de nada.
-Mínimo para que no quiera arrebatarle el peluquín, Bertrand.
-Entonces hágalo.
-¿Quiere café?
-Lo haré en un momento.
-No se levante. Le prepararé algo fuerte.

Gabriela se incorporó y accionó la cafetera mientras el teléfono comenzaba a escucharse. Sabiendo que Bertrand contestaría, ella sacó el celular de su bolsillo y mandó un mensaje a Viktor Urmanov.

"Joubert Bessette estorba, no le hagas daño y desházte de él. Más información en domingo".

-Lo que le advertí: Raluca y Virginie llegarán tarde. Fueron a cenar a Quilmes.
-No me suena.
-Es el nuevo restaurante del tal Fairbanks, hay fotógrafos en la entrada.
-El magnate consiguió su propaganda.
-Y nosotros aquí perdiéndonos la diversión.
-Vamos Bertrand, lo que usted me ha contado es más entretenido que comer con mirones; claro, guardando las proporciones.
-La tragedia no está exenta de risa, a mí a veces me parece graciosa la torpeza de las princesas; pero mejor sígame contando del mercado de marca.
-¿Qué parte quiere saber? ¿Cómo lo hallé o a que precio están las corbatas?
-Lo que usted desee. Es hora de pensar en cosas que no son importantes.

Ella sonrió y comenzó a contar su anécdota del día. Seguía desconfiando de Bertrand, pero sabía que el anciano apreciaba tanto a Raluca que le había lanzado un llamado de auxilio, apenas cubriéndolo bajo el manto de una normalidad incomprensible, desconcertante y pesimista.

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