martes, 6 de octubre de 2015

Antes de Courtney, Coeur (Primer episodio de la serie "Carlota y Gustavo")


Dedicado a Mark Masliah.

Matt Rostov regresó al hospital después del funeral de Elijah Maizuradze y se ocupó de tomar una siesta en el dormitorio que compartía con Courtney desde hacía poco. Ésta última sólo sonrió al verlo y le escribió una nota para recordarle que habían quedado de ir a casa juntos y que tal vez pasaría al supermercado por un par de cosas. Silenciosamente, le dejó igualmente una manzana.

Courtney Diallo tomaba una tarde libre y pensaba que la había elegido en un gran momento, puesto que podía caminar sin importarle que el barrio Láncry le quedara lejos. De vez en vez, se detenía ante los puestos de fruta y consciente de que la ocasión lo ameritaba, intentó hallar una pastelería donde vendieran tartas de pera. Mientras se animaba a adquirir una, creyó distinguir a alguien conocido pero no prestó atención y apresuró el paso para evitar tropezarse, pero a segunda vista reaccionó sosteniendo con mayor fuerza su bolso y abandonó la calle por la que iba.

-¡Coeur, Coeur!* creyó escuchar luego, orillándose a detenerse y notar que la seguía una repartidora de volantes, anunciándole que en el centro había un festival gastronómico. A la pregunta sobre si era la responsable de llamarla, la desconocida respondió que no.

Courtney retomó sus pasos y por curiosidad  se dirigió al festival para averiguar de qué se trataba, topándose con la novedad de que los transeúntes la señalaban para decir "mira, ¡es una mujer negra!" y comenzaban a rodearla para finalmente preguntarle en la plaza de dónde venía.

-De Senegal, en África - se le escapó y gracias a eso la trataban con el interés de lo exótico y como si su país fuera totalmente tropical - En la radio se oye mucha salsa, la tapioca nos vuelve locos, eh... Hay mangos por todo el país, creo; hay mar, desiertos, bosques, se usa la ropa ligera ¿qué dije?
-¿Animales?
-Serpientes.
-Wow ¿escuelas?
-Cada ciudad tiene muchas, yo me gradué como doctora.
-¿Por qué no se puso un vestido típico?
-No tengo.
-¿Por qué su ropa no es como la de los africanos de los documentales?
-Porque Dakar es una ciudad como cualquier otra.

La gente parecía admirarse de Courtney a pesar de que aparentaba describir Senegal y no les había dicho nada que no se consiguiera o utilizara en Tell no Tales. De todas formas, el impacto fue mermando debido a las mercancías y ella finalmente se extravió, perdiendo el interés a pesar de que la rodeaban olores agradables que atraían incautos y el stand ruso, de tan estrafalario, albergaba al público mayoritario. Justo pasaba por ahí cuando la voz retornaba con el insistente "Coeur, Coeur" y aunque ella volteaba, la multitud prácticamente la cegaba con sus banderines.

-¡Coeur! ¿Cómo estás? - preguntó el chico que se plantó frente a ella - ¿Me permites decirte "hola"? Qué sorpresa.
-Ho... hola, no esperaba encontrarte aquí.
-¿Eres expositora?
-¿Perdón? Yo pasaba.
-¿Vienes de vacaciones?
-Vivo aquí.
-¿En serio? Yo vengo por parte de la embajada de Israel.
-¿Vendes cosas?
-¿Quieres ver?
-Iba a casa.
-Comprendo ... ¿Podríamos vernos luego?
-Invité a alguien a cenar.
-Vaya.. Si tienes tiempo, estaré aquí durante el fin de semana. Serviremos shawarma de pavo, recuerdo que era tu favorito.
-Puede ser, depende de mi empleo, nos vemos.
-¿En qué trabajas?
-Soy doctora, en urgencias, en el hospital.
-Podría visitarte, estoy cerca.
-Ojalá no surja la necesidad.
-Espera ¿quieres tomarte una foto conmigo? No sé si nos encontraremos en otro evento.
-Si funciona, habrá más.
-Te lo agradezco, Coeur... Courtney.
-Adiós Mark.

Ambos se dieron un beso en la mejilla y giraron por sentido contrario, pero un grito evitó que se separaran.

-¡Qué rico churro!
-Es un barquillo coreano.
-¡Pero parece churro! ¡Por eso qué rico churro!

Courtney miró con ingrata impresión a Bérenice Mukhin que se dirigía a ella no sin antes detenerse en los stands para probar todo lo que se le antojaba y jalaba a su acompañante.

-¡Kovac! - exclamó Mark al punto de reanudar la conversación.
-¿Qué hace con esa mujer?
-¿La reconoces?
-Se llama Bérenice ... ¡Cielos, hasta trajo a su bebé!
-Aprovecharé para llevarlos a mi stand.
-¡No les hables! Bueno, a ella no.
-¿Qué te ocurre?
-Nada, olvídalo.

La mujer resolvió marcharse pero sintió un par de manos en sus hombros y vio atrás.

-¡Matt!
-¿Y esa cara?
-¿Cómo supiste...?
-El espejo.
-Cierto, no sé como funciona.
-Mmh, Bérenice tiene una cita.
-No la mires.
-Iba a decir que nos fuéramos.
-Debo despedirme.
-¿De quién?

Courtney dio un paso al frente y tímida, habló de nuevo.

-Mark...
-¿Qué pasa?
-Me voy ahora.
-De acuerdo, mi invitación sigue.
-Gracias, trataré de venir.
-Oye, si quieres podemos coincidir luego.
-No lo creo.
-¿Estás ocupada?
-Te presento a Mattiah Rostov, compañero de trabajo.
-Mark Masliah, mucho gusto.
-También es mi novio.
-Felicitaciones.
-Las recibimos, eh... Adiós Mark, suerte.
-Adiós a los dos... Adiós Courtney.

Matt y Courtney se tomaron de la mano y se perdieron entre el gentío, evitando en lo posible retroceder.

-Me preparé para casarme con Mark - contó ella para ser sincera - Se canceló porque éramos unos niños. Él se fue a estudiar no se qué y yo no tenía nada qué hacer así que me apunté en la universidad, fin de la historia.
-No pregunté.
-Aprendí labores domésticas y una vez celebré Shaná Tová**.
-¿Labores domésticas? Mi Courtney no hace eso.
-Sentí que pude amarlo mucho.
-A Bérenice le ilusionaron un montón de cosas y nunca entendió que yo sólo quería estar a su lado.
-Cuando nos encontramos, estabas loco por ella y pensaba que alguna vez la convertirías en tu esposa, pero hoy...
-¿Es el pasado?
-Dime.
-Sí, pero contéstame ¿Mark es un recuerdo?
-Sí.
-¿Qué nos rondó por la cabeza?
-¿Crees que nos podría pasar?
-No lo sabemos pero me alegra que seamos tú y yo.
-Tú y yo es mejor.

Courtney Diallo y Matt Rostov se fundieron en un abrazo lleno de cariño, no obstante, él se diera cuenta de que Bérenice revoloteaba por ahí de nueva cuenta, pero con su amigo Kovac.

Matt fue invadido por una ligera nostalgia, pero no así de la añoranza. Estaba enamorado de nueva cuenta, pero de Courtney, aunque eligió parafrasearla para concluir.

-Bérenice fue todo lo que tuve en el espejo, siempre sentí que pude amarla mucho - y acto seguido, besó a su chica - Courtney, prefiero nuestro presente.

Ambos marcharon felices, al festival volverían muy pronto.

*Corazón.
**Año nuevo judío

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